Lo malo de Sabina es que va de progre ante las cámaras y después resulta que se comporta como un chulillo cuando entra a un local donde le conocen, y e un déspota con la gente que trabaja con él.
Todos ustedes conocen el "Mito de la Caverna" de Platón. Si no es así, disimulen y comiencen a leer.
Nosotros, los habitantes de este blog, que somos más chulos que un ocho, nos hemos sacado de la manga un mito "ad hoc": el "Mito de la Taberna", que para el caso es lo mismo o parecido.
En la taberna se habla de todo lo divino y lo humano y se arregla el mundo en dos patadas, de modo que, como buenos tabernícolas, hemos decidido liarnos la manta a la cabeza y echarnos al monte para hacer lo propio. Si a partir de ahora ustedes ven que el mundo no mejora, no nos culpen, nosotros le ponemos el máximo interés y declinamos cualquier responsabilidad.
Una cosa está totalmente prohibida: que abandonen este blog. Hagan el favor, hombre, tampoco cuesta tanto...
P.S.: Esta introducción está llena de tópicos. No es premeditado, es que el prologuista no da para más, qué le vamos a hacer. Si alguien conoce tópicos más originales (toma contradicción), nos lo haga saber, por favor.
5 comentarios:
Gracias, Finchu.
Sabina, un geniecillo, como siempre, con sus brillantes letras y su sentido musical, que no sé de dónde lo saca.
No canta porque no tiene voz:
Interpreta.
Lo malo de Sabina es que va de progre ante las cámaras y después resulta que se comporta como un chulillo cuando entra a un local donde le conocen, y e un déspota con la gente que trabaja con él.
Eso lo dirá usted, caballero templario, porque seguramente lo conoce personalmente.
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