Frases del pueblo

Ian Anderson, Carducci String Quartet y John O'Hara - Jethro Tull. The String Quartets (2017)

miércoles, 18 de enero de 2017

Apolonia y la Cueva la Loca

Nuestro amigo Alberto Gallo ha vuelto a hacerlo.
En esta ocasión, se saca de la manga de su imaginación una historia reinosana ambientada en la Guerra de la Independencia, tomando como leitmotiv El Cañón y la Cueva de la Loca (en reinosano La Cueva la Loca), dos iconos de la ciudad.  Con estos mimbres, Gallo -con la colaboración de Elena Calderón- construye una historia llena de imaginación y fantasía, no exenta de humor.
La narración arranca el 26 de diciembre del año 2048 en un Pleno Extraordinario del Ayuntamiento de Reinosa, bajo la dirección del excelentísimo señor don Celedonio Castillo de las Almenas, alcalde de la ciudad, que da cuenta de los logros de la humanidad en general en la última década. "Yo creo -dice- que el hombre ha llegado donde ha llegado por la creación de sueños casi imposibles", mientras piensa para sus adentros: "Pero ¡qué he dicho!". Informa también, ya a nivel local, del proyecto de remodelación de "el Cañón", zona conocida popularmente con ese nombre porque desde hace dos siglos (o quién sabe cuánto tiempo) está presidida por esa pieza de artillería. A partir de ahí va recordando a la corporación personajes emblemáticos de la ciudad de otros tiempos, como Pano, Lin "el Airoso" y su rabel, la romana de la señora Mariana, la plomada del Paqui y hasta el dedo pulgar momificado del Nini.
El Cañón es retirado y en su lugar se coloca una réplica. Aquí empieza lo bueno, porque en el taller-escuela donde lo trasladan para ajustarlo, Jacinto Contreras, director del centro, descubre, desbloqueando la boca del cañón, una cartuchera de cuero cerrada con una hebilla oxidada que guarda en su interior varias hojas de papel con un texto escrito a mano. Se encarga la traducción a Romualdo Cienfuegos, que domina idiomas. A partir de ahí, imagínense lo que quieran... y se quedarán cortos.
La traducción del manuscrito hace retroceder el relato a los tiempos de la Guerra de la Independencia, y es entonces cuando nos enteramos de la historia del oficial francés Gilbert Robert y sus amoríos con Apolonia -cariñosamente conocida como Lonia-, hija de Lucas el molinero...

Pero no voy a desvelarles nada más. Si tienen oportunidad, háganse con el cuento, quédense con él, y léanlo. No se arrepentirán.Pero dense prisa, que la edición es limitada.
Para animarles, les mostramos en vídeo las ilustraciones de Alberto Gallo, acompañadas por la música de Mendelssohn, para que no falte de nada. ¿Música de colores, como quiere el autor? Yo creo que sí.

* Nota bene
No es necesario ser reinosano para disfrutarlo, pero ayuda.

Apolonia y la Cueva La Loca

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