Frases del pueblo

Van Morrison - Duets Re-Working The Catalogue (2015)

jueves, 2 de noviembre de 2017

In Memoriam Daniel Viglietti, el penúltimo cantautor


Chau, flaco

La lista de amigos perdidos empieza a ser tan extensa como insoportable, de modo que hace un tiempo decidí no escribir más obituarios de gentes queridas. No solo porque hacerlo no me produce ninguna liberación, sino también porque cuando llega el final, por cercano y previsible que se anuncie, necesito un tiempo para nosotros. Para él y para mí. Pero los muertos son noticia y como a tales se les mira con ojos urgentes.

Vamos, vamos... antes de que se enfríe.

1972. Montevideo. Allí nos conocimos. Tú estabas en la cárcel, yo lo supe y desde el escenario del Teatro Solís me puse a cantarte con la esperanza de que mi voz llegase a tu calabozo: “Yo no soy de por aquí/ Es otro pago mi pago...”.

Conocía la canción. Era una habitual de mis serenatas nocturnas a la luna y quise dedicársela al colega, entre la desaprobación escandalizada de parte del público local —entre el que estaba Nati Mistral— porque ya se sabe que los artistas no han de meterse en asuntos de política.

Ese fue el banderín de enganche de nuestra amistad.

Y también Anike y Trilce.

“Tan chiquí-, tan chiquita que es la Tierra/ si la mi-, si la miran desde el Sol./ Tan chiquí-, tan chiquita que es la infancia,/ cuando vi-, cuando vino se escapó.”

Recién habías salido a la calle

¿Te acuerdas de aquellas elecciones que devolvieron a Perón a la Casa Rosada que seguimos hasta el amanecer chupando y mateando. ¿Dónde fue...? ¿En Buenos Aires o en Montevideo, en aquella casa cercana a la embajada americana...?

Fue apenas días antes de que tuvieses que salir al exilio:

“Bordaberry, métete el Uruguay en el culo”, rezaba una pancarta que algunos valientes colgaron en la amura de babor del ferri a Buenos Aires, con evidente riesgo de su integridad.

“El último, que apague la luz...” decía otra, y cada día era más duro y cada noche más oscura en aquel Montevideo que iba a tardar hasta 1980 para que un plebiscito que el pueblo le ganó a eso que llamaron la junta cívico-militar devolviera al exilio y las cárceles empezaran a abrirse.

Pero pasaron 12 años de exilio.

Primero Argentina y luego Paris. —¿Era rue General Leclerc...? Doce años en aquella ciudad de luces menguadas para los que madrugan y trasnochan en la banlieu, caminando a donde les lleven sus zapatos.

De vez en cuando tus idas y venidas a España, donde me hablabas del Penal de Libertad y de Aníbal Sampayo pudriéndose entre sus muros.

Y México. Siempre México acogiendo a los perseguidos con su chingada generosidad.

Y Cuba y los compañeros y el mundo que a pesar de todo existe y acompaña.

Y al fin 1984. El año de los regresos y la vuelta a Montevideo y la casa cerquita del Parque Rodó.

“Oiga, Benedetti, soy músico y me gustan mucho sus poemas.

—Tenemos que hacer algo con esta casualidad”, te contestó.

Fue entonces cuando te pusiste la gorra para siempre y te dejaste crecer los dientes.

A las 5 quedamos en tu hotel. Vale. Y aparecías con tus aviesas intenciones y un magnetofón. “Han llegado los dos. Viglietti y Tímpano”.

—Pero no puedes venir solo. Por una vez solo y olvidarte una puta vez el magnetofón en casa”.

Y te soltabas una la risa franca que te achicaba los ojos y agitabas la cabeza como un ratón pícaro.

Y luego llego Párpado, que era como Tímpano pero con imágenes, y si te hubiese dado tiempo la vida habrías seguido con Péndulo o Sándalo para acabar con Báculo.

Empezaste desalambrando —y así has seguido toda la vida, sencillo y generoso amigo— y acabaste con Trabajo de hormiga.

Suena a círculo cerrado.

Morirse es grave, efectivamente, pero a fin de cuentas somos los vivos los que cargamos con lo que ha ocurrido. Nos hemos quedado más solos —ahora recuerdo a Lourdes, tu compañera, aquellos días de México— y a partir de ahora nos toca bregar con tu ausencia.

Chau, flaco.
JOAN MANUEL SERRAT
El País, 02/11/2017


Milonga de andar lejos - Daniel Viglietti

Daniel Viglietti con Joan Manuel Serrat en Montevideo

lunes, 30 de octubre de 2017

Engañar a los bobos o La importancia de manejar las redes sociales.


Separatistas: 'big data'

El discurso político ya no pertenece a los poderosos y a sus clérigos sino a todos los individuos, pero los zettabytes -datos masivos con los que se pueden almacenar cerebros para lavarlos- están en poder los nuevos lobos del saber de la tecnología informática. Pueden ser utilizados por la Astronomía, la Medicina, en los servicios secretos o en las campañas electorales de los fanáticos del populismo o del nacionalismo xenófobo. Las redes sociales dan libertad de expresión a tontos, psicópatas, cobardes, agitadores, predicadores con argumentario, espías rusos, savonarolas de los cambios sociales y a sectas de agitadores y demagogos que pueden hundir un país como está ocurriendo en Cataluña.

Con spams, victimismo y mentiras han estado interactuando y han dado un gran recital de agitación y demagogia digital, desinformación y posverdad. Además han utilizado trampas y tretas como se hizo en la campaña Trump, que no hablaba a ciudadanos sino a perfiles del big data -macrodatos e inteligencia de datos- , esa nueva dictadura de la información manipulada contra la democracia representativa. Además han dado puñaladas de pícaro: los galopines pegaban rebanadas o picotazos para armar alboroto y huir de la Santa Hermandad. Han mentido sobre el pasado, sobre el presente y sobre el futuro. Han roto la democracia, de momento, sin terror, con santurronas proclamas de no violencia. Han intentado convencer al mundo de que Franco ha resucitado. Con su república de plató han provocado la huida de las empresas y han hundido su crédito hasta la basura.

Como piensa Cioran las ideas debieran ser neutras pero los fanáticos las animan, proyectan en ellas sus demencias, transformándolas en creencias, y pasan de la lógica al fanatismo para configurar una farsa.

Ahora se ha descubierto que las redes sociales y su explosión de insultos contra Puigdemont, cuando iba a tirar la toalla, influyeron en su decisión de rectificar. "La diferencia entre Tarradellas y Puigdemont -dijo Madina en el Festival de la Ñ de Antonio Lucas, príncipe de los poetas- es que Tarradellas no tenía tuiter". Y me dice Manuel Vicent que el Gobierno es analógico y el Govern digital. Por eso ganaron la guerra de la propaganda. La imagen de una vieja arrastrada por la policía al ir a votar ha dado la vuelta al mundo. A pesar del uso de zetabytes para engañar a los bobos, las grades democracias no han picado. Pero la guerra de las imágenes continua. A ver si el Gobierno se da un garbeo por Silicon Valley.
RAÚL DEL POZO
El Mundo, 30/10/2017

miércoles, 25 de octubre de 2017

In Memoriam Fats Domino

Uno de los pioneros del rock and roll, aun sin pretenderlo.

Blueberry Hill - Fats Domino

Ain't That A Shame - Fats Domino

The Fat Man, considerado el primer rock de la historia - Fats Domino, 1949

domingo, 22 de octubre de 2017

Les Luthiers, Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2017

Ya era hora.

¡Qué tipos! Hasta haciendo discursos son geniales.

Discurso de agradecimiento de Marcos Mundstock
Entrevista con Carlos López Puccio.

viernes, 13 de octubre de 2017

Indefiniciones


SÍ..., NO..., aunque lo más seguro es que QUIÉN SABE.

- ¿Verano?: No, pero sí. ¿Otoño?: Sí, pero tampoco. De momento, "Veroño" (vaya palabro). Ahí la llevas Corte Inglés.

- ¿Independencia de Cataluña?: Sí, pero ahora no... ¡mañaana!

A ver si nos aclaramos y ponemos las cosas en su sitio, coño, que esto es un sinvivir.


martes, 3 de octubre de 2017

In Memoriam Tom Petty

Tom Petty - Learning To Fly

Learning To Fly

Well I started out down a dirty road
Started out all alone
And the sun went down 
As I crossed the hill
And the town lit up, the world got still

I'm learning to fly
But I ain't got wings
Coming down is the hardest thing

Well, the good old days may not return
And the rocks might melt and the sea may burn

I'm learning to fly
But I ain't got wings
Coming down is the hardest thing

Well, some say life will beat you down
Break your heart, steal your crown
So I've started out for God knows where
I guess I'll know when I get there

I'm learning to fly, around the clouds
But what goes up must come down

I'm learning to fly
But I ain't got wings
Coming down is the hardest thing

I'm learning to fly, around the clouds
But what goes up must come down

I'm learning to fly
I'm learning to fly


Aprendiendo a volar

Bien, comencé bajando por una sucia carretera,
empecé completamente solo,
y el sol se puso 
mientras cruzaba la colina,
y la ciudad se iluminó, el mundo se quedó inmóvil.

Estoy aprendiendo a volar,
pero no tengo alas
descender es la parte más difícil.

Bien, los viejos buenos tiempos quizás no vuelvan,
y las rocas podrían derretirse y el mar podría arder.

Estoy aprendiendo a volar,
pero no tengo alas
descender es la parte más difícil.

Bien, algunos dicen que la vida te pegará fuerte,
romperá tu corazón, robará tu corona.
Así que he salido a Dios sabe dónde,
supongo que lo sabré cuando llegue allí.

Estoy aprendiendo a volar, alrededor de las nubes,
pero lo que sube debe bajar.

Estoy aprendiendo a volar,
pero no tengo alas
descender es la parte más difícil.

Estoy aprendiendo a volar, alrededor de las nubes,
pero lo que sube debe bajar.

Estoy aprendiendo a volar,
estoy aprendiendo a volar.

The Traveling Wilburys (Roy Orbison -ausente en este vídeo por fallecimiento-, George Harrison, Bob Dylan, Jeff Lynne y Tom Petty, acompañados por el baterista Jim Keltner) - End of the Line

martes, 26 de septiembre de 2017

Día de Campoo 2017 - Reinosa

Último domingo de septiembre. Terminan las Fiestas de San Mateo con el Día de Campoo, dedicado a recordar las tradiciones campurrianas. Para los reinosanos termina un año y comienza otro, como diría Gatopardo, que por cierto es quien ha realizado la grabación que van a ver a continuación. Distinta, como siempre, a lo que se estila en estos casos.

Vídeo realizado por Gatopardo

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