Frases del pueblo

Long Journey Home - Original Soundtrack

lunes, 15 de febrero de 2016

¿Quién parará a Messi?

Vean el penalty indirecto de Messi y Suárez y las caras de los jugadores y técnicos, por favor. Admiren esta obra de arte. Magnífico homenaje a Cruyff.


El penalty indirecto de Johan Cruyff en 1982:


El "inventor" del penalty indirecto:

El delantero belga Rik Coppens en un Bélgica-Islandia de 1957

jueves, 11 de febrero de 2016

Piensa

Dedicada a nuestros políticos.

Think - Aretha Franklin - The Blues Brothers (John Landis), 1980

Piensa

Piensa (piensa) Piensa (piensa)
Piensa (piensa) Piensa (piensa)
Piensa sobre ello (piensa)

Será mejor que pienses
Piensa en lo que estás tratando de hacerme
Sí, piensa...

No soy psiquiatra
No soy un doctor graduado
Pero no hace falta un C.I. muy alto
Para ver lo que me estás haciendo...

La gente caminando por ahí todos los días
Jugando a juegos y apuntando los resultados
Intentando hacer que otras personas pierdan la cabeza
Bien, ten cuidado, no pierdas la tuya...

Piensa en ello ahora mismo
Sí, ahora mismo...
(Mejor sería que te parases y pensases sobre ello... piensa)

Etc.

lunes, 8 de febrero de 2016

La gala de "Los Joya"


¡La que se ha liado en las "redes sociales" con el atuendo de Pablo Iglesias en la llamada "gala del cine español", oiga! No sé si a estas alturas el asunto será trending topic (o como se llame esa tontería), pero poco le faltará.
El esmoquin, tal como se lo puso, le sentaba como a un cristo dos pistolas, pero todo sea por complacer a la "casta progre", esa peña dedicada full time a pillar subvenciones del gobierno, para luego ponerlo a parir.


El esmoquin de Iglesias

NADA TENGO contra que Pablo Iglesias vaya de esmoquin a la gala de los Goya mientras que acude a las recepciones del Rey en mangas de camisa. Esto está muy bien porque supone una declaración de igualitarismo. Uno tiene que mostrarse como es ante los poderosos al igual que lo hacían los 'sans culottes' cuando reivindicaban sus derechos frente a Luis XVI.

Pero lo que me llama la atención es el camaleonismo del líder de Podemos para complacer a los actores. Iglesias exalta su diferencia en el acto de constitución del Congreso con numerosos gestos de repudio a la tradición, pero se asimila cuidadosamente al entorno en los Goya, aceptando ponerse el uniforme que le iguala al colectivo.

No faltará quien me reproche que estoy elevando una anécdota al reino de la categoría, pero creo que la personalidad de un líder se percibe mucho más en los gestos cotidianos que en los grandes discursos en la tribuna del Parlamento.

El carácter de Napoléon sale a relucir cuando deja caer un pañuelo para que se lo recoja Talleyrand o el de Heydrich cuando interpreta a Bach tras haber firmado el asesinato de cientos de familias judías. Pues bien, Iglesias saca su alma de pequeño burgués cuando se transmuta en lo que no es para acceder a un mundo que no es el suyo. Este hombre que tanto domina la cultura de lo audiovisual y que ha hecho de la política un espectáculo, se ha dejado perder no por su vanidad sino por su afán de complacer a quien probablemente admira, a aquellos que les gustaría rendir a su causa.

Iglesias ha incurrido en un pecado venial, pero al hacerlo ha demostrado que es humano, demasiado humano, lo cual no empequeñece sus cualidades como líder, que, a mi juicio, las tiene.

Iglesias hubiera dado el golpe si se hubiera presentado a la gala vestido como un menesteroso frente a tanto glamour, pero ha preferido renunciar a ser como es él para difuminarse en un mundo lleno de pompa y vanidad, donde lo que prima es el parecer sobre el ser. Eso apunta a una debilidad que hubiera escandalizado a Robespierre, siempre tan pulcro y modesto en las apariencias y siempre marcando las distancias con la aristocracia a la que quería guillotinar. Estéticamente, no se puede ser revolucionario e ir de esmoquin. Eso nos hubiera horrorizado a los que tirábamos piedras a los grises a principios de los años 70 cuando vestíamos un uniforme más digno: la trenca y los vaqueros.

A lo peor Iglesias aparece en los libros de Historia en el futuro ataviado con este esmoquin y haciéndose un 'selfie' con una dama de traje largo con un anillo con diamantes de Tiffany's. Eso sí que nos rompería todos los esquemas.

Que no se apuren sus partidarios porque esta columna es una broma o, mejor, un esperpento. El problema es que a veces la realidad se refleja mucho mejor en clave de humor que en análisis metafísicos y me parece que éste es el caso. El esmoquin no es una provocación, es una declaración de principios. La otra noche vimos al Pablo Iglesias auténtico porque su verdadero disfraz es vestir en mangas de camisa.
PEDRO G. CUARTANGO -  El Mundo, 08/02/2016

domingo, 7 de febrero de 2016

El regalo

The Present ('El regalo') es un cortometraje que el alemán Jacob Frey realizó en 2014 para la tesis final de sus estudios de animación en la Academia de Cine de Benden-Württemberg, basándose en el cómic Perfeição del ilustrador brasileño Fabio Coala. Compartido en Vimeo por el propio autor, lleva obtenidos más de 50 premios en 180 festivales de cine de todo el mundo.



Fragmento del cómic de Fabio Coala

jueves, 4 de febrero de 2016

Las cosas de Sabina

Joaquín Sabina acaba de editar en la exclusiva Editorial Artika (dedicada a los grandes maestros) un libro en dos tomos con 66 de sus dibujos titulado Garagatos. El primer tomo, con los dibujos y comentarios del artista autografiados, está dividido en cinco capítulos con temáticas elegidas por Sabina: los mitos, el erotismo, las princesas... El segundo incluye historias, secretos, anécdotas y un montón de fotografías, además de textos literarios de amigos como Luis García Montero, Javier Rioyo, Nativel Preciado, Benjamín Prado o Felipe Benítez Reyes. Contiene también un desplegable de más de tres metros y viene en un cofre de madera que reproduce la puerta de su habitación decorada por él mismo con sus pinturas. La obra sale en edición limitada de 4.998 ejemplares firmados a lápiz por Sabina, al "módico" precio de 2.100 €, que seguro que podrán pagar sus seguidores sin ningún problema. ¿Cómo lo ven?

Sabina presenta Garagatos

Esto dice Sabina últimamente:

Pensé que quizá podía permitirme ese capricho y que mis niñas, que piensan que soy un cantante horrible, empiecen a creer que soy Picasso.

Soy ecléctico, he ido robando como si fuera un cajón de sastre.

Toda la vida he sido un impostor, me gustaba mucho meterme en sitios donde no estaba invitado.

Los que hablaban del bien común están peleando por sillones, por ministerios, por líneas rojas... Me parece indecente. No nos merecemos estos políticos que tenemos. Vale para Pedro Sánchez y vale para todos.

No sé cómo saldremos de esta. Al menos, en temas de corrupción sí creo que va a haber una catarsis. Parece mentira, pero los únicos que están haciendo algo son algunos jueces y ¡la Guardia Civil! Si a mí me dicen que iba a hablar bien de algunos jueces y de la Guardia Civil hace algunos años... Pero bueno, a lo mejor eso sirve de vacuna y los que vengan detrás no meten la mano en la caja con tanta facilidad.

No me gusta que cada 40 años en España se reproduzcan las dos Españas, los buenos, los malos; los azules, los rojos. Creo que ya, con el grado de ilustración y madurez democrática, debería verse de otro modo. [Ahí, ahí, Sabina]

miércoles, 3 de febrero de 2016

Enhorabuena, Arcadi: ladran, luego cabalgas

Uno de los más brillantes y libres comentaristas de la realidad sociopolítica española, Arcadi Espada -un lujo para este país-, está siendo objeto últimamente del sectarismo más vergonzoso por parte de... los de siempre, que, mientras que ayer lo ensalzaban, ahora tratan de humillarlo. Sin el menor resultado, naturalmente. Se retratan ellos mismos.


Una izquierda que sigue anclada en el sectarismo político

EL VIRUS de la intransigencia recorre la espina dorsal de la política española, justo en un momento en el que nuestro país debiera haber alcanzado el grado de madurez exigible en una democracia que acumula ya casi cuatro décadas. Así, determinadas fuerzas políticas continúan acreditando su perseverancia a la hora de reverdecer las afrentas personales que se presumían desterradas. El último ejemplo de esta degradación lo ha ofrecido el Ayuntamiento de Nerva (Huelva). Con el apoyo del PSOE y de IU y la abstención del PP, el consistorio de esta localidad retiró recientemente al columnista de EL MUNDO, Arcadi Espada, la distinción que le concedió en 2010 por su trabajo y por su vinculación con este municipio, del que era oriundo su padre, Arcadio Espada Pérez. El motivo de esta vejación no se debe a ninguna causa objetiva. En realidad, responde al sectarismo de una parte de la izquierda, incapaz de entender que la tolerancia y el pluralismo son valores intrínsecos e insoslayables en una democracia. 

Lo paradójico, por no decir lo esperpéntico, es que el mismo alcalde socialista, Domingo Domínguez, que en 2010 galardonó a Espada por su "impecable labor" -así la consideraba entonces-, ahora le repudia por no ser de su gusto algunas de sus últimas columnas. Especialmente, la publicada en este periódico en noviembre pasado, en la que el periodista catalán abordaba la política con relación a la violencia de género. En el Pleno del 28 de enero, los concejales de Nerva se expresaron con palabras indignas de unos representantes públicos. En un discurso plagado de descalificaciones, el portavoz socialista en el Ayuntamiento de Nerva, Isidoro Durán, calificó al columnista de "fundamentalista" y le acusó de "desprecio y superioridad moral respecto a los que opinan de forma diferente a él", justo de lo que el propio portavoz socialista hacía gala con sus deplorables palabras. La portavoz de IU, Isabel Lancha, no se quedó atrás en los exabruptos y sentenció que Espada es un "impresentable misógino". Las direcciones del PSOE y de IU deberían tomar nota de estos epítetos y reprobar a sus ediles. 

Arcadi Espada es un reputado columnista y una de las plumas más brillantes del periodismo español. Jalonado por una trayectoria consagrada al periodismo y la docencia, los galardones que atesora dan fe de su nivel intelectual y también de su independencia profesional. Espada es libre de defender las ideas que considere oportunas. Lo que resulta inadmisible es el escarnio al que ha sido sometido por algunos dirigentes que, bajo la apariencia de la corrección política, esconden su escastillamiento en actitudes que exceden el fanatismo y la intransigencia. Parte de la izquierda española, cuya aportación a la reconciliación nacional fue clave durante la Transición, sigue anclada en un sectarismo que abochorna y que aún hoy representa uno de los principales baldones de la democracia española.
Editorial del diario EL MUNDO, 3-02-2016

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