Últimamente es que los reinosanos andamos como una moto, oiga, vamos lanzados hacia el futuro. Ya estamos en la Edad Media. En dos patadas nos plantamos en el siglo XVIII, qué se apuestan. Y eso que el tiempo no acompaña, que si no...
Claro, pero ya sabéis cómo funciona esto, los ayuntamientos contratan a la empresa que lleva estas historias (en este caso creo que es alemana) dizque para dar ambientillo a la ciudad y hala, a derrochar dinero público, que nos sobra, no te digo... Insisto, hemos llegado a la Edad Media. De momento, porque podemos retroceder a poco que nos esforcemos.
Todos ustedes conocen el "Mito de la Caverna" de Platón. Si no es así, disimulen y comiencen a leer.
Nosotros, los habitantes de este blog, que somos más chulos que un ocho, nos hemos sacado de la manga un mito "ad hoc": el "Mito de la Taberna", que para el caso es lo mismo o parecido.
En la taberna se habla de todo lo divino y lo humano y se arregla el mundo en dos patadas, de modo que, como buenos tabernícolas, hemos decidido liarnos la manta a la cabeza y echarnos al monte para hacer lo propio. Si a partir de ahora ustedes ven que el mundo no mejora, no nos culpen, nosotros le ponemos el máximo interés y declinamos cualquier responsabilidad.
Una cosa está totalmente prohibida: que abandonen este blog. Hagan el favor, hombre, tampoco cuesta tanto...
P.S.: Esta introducción está llena de tópicos. No es premeditado, es que el prologuista no da para más, qué le vamos a hacer. Si alguien conoce tópicos más originales (toma contradicción), nos lo haga saber, por favor.
6 comentarios:
En moto al siglo XVIII, los habréis dejado impresionados.
Ya te digo.
Ya llegaron los valencianos disfreazados de medivales, como todos los años.
Lo de los mercados estos ya empieza a oler.
Lo único que veo medieval de verdad son los rabeles.
Claro, pero ya sabéis cómo funciona esto, los ayuntamientos contratan a la empresa que lleva estas historias (en este caso creo que es alemana) dizque para dar ambientillo a la ciudad y hala, a derrochar dinero público, que nos sobra, no te digo...
Insisto, hemos llegado a la Edad Media. De momento, porque podemos retroceder a poco que nos esforcemos.
En ello estamos, o mejor dicho, están.
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