Todos ustedes conocen el "Mito de la Caverna" de Platón. Si no es así, disimulen y comiencen a leer.
Nosotros, los habitantes de este blog, que somos más chulos que un ocho, nos hemos sacado de la manga un mito "ad hoc": el "Mito de la Taberna", que para el caso es lo mismo o parecido.
En la taberna se habla de todo lo divino y lo humano y se arregla el mundo en dos patadas, de modo que, como buenos tabernícolas, hemos decidido liarnos la manta a la cabeza y echarnos al monte para hacer lo propio. Si a partir de ahora ustedes ven que el mundo no mejora, no nos culpen, nosotros le ponemos el máximo interés y declinamos cualquier responsabilidad.
Una cosa está totalmente prohibida: que abandonen este blog. Hagan el favor, hombre, tampoco cuesta tanto...
P.S.: Esta introducción está llena de tópicos. No es premeditado, es que el prologuista no da para más, qué le vamos a hacer. Si alguien conoce tópicos más originales (toma contradicción), nos lo haga saber, por favor.
3 comentarios:
Ja, ja, geniales los pitufos, hasta se permiten hacer una pequeña coreografía. No sé cómo son capaces de alcanzar los trastes.
Me estoy planteando si dejar de rascar la guitarra, ya.
Total, nunca voy a llegar a esto...
Hay que cositas más lindas... jajaja, pero si arruban más las guitarras que ellos y con qué alegría se entregan y que bién lo hacen, son fantásticos.
Es una delicia verles y escucharles.
Un abrazo.
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