Por favor, no me dejéis solo en mi afán por no ser perfecto, siento auténtico horror por la perfección, tenemos todo el derecho a equivocarnos, y debemos ser conscientes en todo momento de que podemos estar equivocados, yo sostengo que hay personas perfectas, no creáis a quien os diga: "nadie es perfecto". Sí... hay perfectos, pocos, pero haberlos hailos. Nosotros, la mayoría de los mortales somos seres imperfectos, tenemos virtudes y defectos, pero algunos... algunos pocos, son perfectos, porque no tienen virtudes, sólo defectos, habitualmente se les suele definir como unos perfectos hijos de puta. ¡Imperfectos al poder!
Es dificil de reconocer, pero ahora que lo dices, efectivamente es una preciosa versión, que voz tan clara e hipnotizadora, yo tampoco había oído nunca hablar de ella, y es que hay muchas cosas que suelen aparecer semi veladas para el gran público, si no interesa a los poderosos hay que rebuscar para encontrar, eso sí si al poder le interesa, te lo meten hasta en la sopa.
Todos ustedes conocen el "Mito de la Caverna" de Platón. Si no es así, disimulen y comiencen a leer.
Nosotros, los habitantes de este blog, que somos más chulos que un ocho, nos hemos sacado de la manga un mito "ad hoc": el "Mito de la Taberna", que para el caso es lo mismo o parecido.
En la taberna se habla de todo lo divino y lo humano y se arregla el mundo en dos patadas, de modo que, como buenos tabernícolas, hemos decidido liarnos la manta a la cabeza y echarnos al monte para hacer lo propio. Si a partir de ahora ustedes ven que el mundo no mejora, no nos culpen, nosotros le ponemos el máximo interés y declinamos cualquier responsabilidad.
Una cosa está totalmente prohibida: que abandonen este blog. Hagan el favor, hombre, tampoco cuesta tanto...
P.S.: Esta introducción está llena de tópicos. No es premeditado, es que el prologuista no da para más, qué le vamos a hacer. Si alguien conoce tópicos más originales (toma contradicción), nos lo haga saber, por favor.
11 comentarios:
Vaya, no sé quién a pisado a quién, pero está bien.
¡Ha, sin hache, tierra trágame!
Creo que lo hemos hecho a la vez, aproximadamente.
Menos mal que no en el mismo blog...
Lo de tu "h", Juan, es un alivio. Todos somos umanos. ¡Menos mal!
"Solidarité".
Y lo de la coincidencia... ¿Tenéis telepatía?
Almudena
Yo creo que sí, que tenemos telepatía, nos ha ocurrido más veces, no en vano venimos del mismo tronco, Anónimo-Almudena.
Por favor, no me dejéis solo en mi afán por no ser perfecto, siento auténtico horror por la perfección, tenemos todo el derecho a equivocarnos, y debemos ser conscientes en todo momento de que podemos estar equivocados, yo sostengo que hay personas perfectas, no creáis a quien os diga: "nadie es perfecto".
Sí... hay perfectos, pocos, pero haberlos hailos.
Nosotros, la mayoría de los mortales somos seres imperfectos, tenemos virtudes y defectos, pero algunos... algunos pocos, son perfectos, porque no tienen virtudes, sólo defectos, habitualmente se les suele definir como unos perfectos hijos de puta.
¡Imperfectos al poder!
Yo no es que tenga afán por ser imperfecta, es que, de natural, me sale, lo soy, Finchu.
Qué voz, la de Odetta. Y cuánto sentimiento. No la conocía. Gracias, Jose, Juan.
Almudena
Yo tambien siento orror a la perfecion, pero no corro el peligro de yegar a ser perfeto, ni siquiera perfeto ijo puta.
¿Alguien se ha dado cuenta, supongo que sí, que la canción es la famosa "Casa del Sol Naciente", popularizada por The Animals en los años 60?
Al principio, se me hacía familiar. Ha pasado un momento hasta que he localizado lo que me recordaba.
Es dificil de reconocer, pero ahora que lo dices, efectivamente es una preciosa versión, que voz tan clara e hipnotizadora, yo tampoco había oído nunca hablar de ella, y es que hay muchas cosas que suelen aparecer semi veladas para el gran público, si no interesa a los poderosos hay que rebuscar para encontrar, eso sí si al poder le interesa, te lo meten hasta en la sopa.
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