Frases del pueblo

The Steel Wheels - Wild As We Came Here (2017)

lunes, 22 de octubre de 2018

El arrabal del tango/ 32 - Discepolín


En esta serie hay ya,  como no podía ser menos, unos pocos tangos de Enrique Santos Discépolo. Es que Discépolo, si no es EL TANGO, se le parece mucho, con esas letras que le dan un buen repaso a la vida y ponen al mundo en su lugar (no olvidemos que es el autor de Cambalache).
Ya va siendo hora de que este blog le dedique un homenaje. Modesto, eso sí, pero sentido. Allá vamos.

Discepolín fue escrita por Homero Manzi (letra) y Aníbal Troilo (música) como reconocimiento a quien lo fue todo en el tango.
Cuentan que, en la medianoche, Manzi dictó a su amigo Troilo la letra por teléfono desde el sanatorio donde estaba internado. Al alba, Troilo había terminado la música. Manzi, que murió poco después, había querido dejar un mensaje de aliento a su amigo Discépolo, que estaba siendo atacado por sus posiciones políticas, a tal punto que llegaron a insultarlo en su propio domicilio en la avenida Callao. Esto hoy se llamaría escrache.
Aunque se le considera el último tango de Manzi, el actor Osvaldo Miranda creía recordar haber escuchado el poema bastante tiempo antes, recitado por el propio Homero en casa de Discépolo. Añade Osvaldo que fue una de las pocas veces que Discépolo lloró en público. De modo que quién sabe.

Discepolín lo grabó Anibal Troilo y su orquesta típica con la voz de Raúl Berón en abril o mayo de 1951. Le siguieron las grabaciones de Francini-Pontier, con el cantante Héctor Montes y de Osvaldo Fresedo y su orquesta típica con Héctor Pacheco.


Discepolin - Aníbal Troilo y Raúl Berón, 1951

Discepolín


Sobre el mármol helado, migas de medialuna
y una mujer absurda que come en un rincón;
tu musa está sangrando y ella se desayuna,
el alba no perdona, no tiene corazón...
Al fin, ¿quién es culpable de la vida grotesca
y del alma manchada con sangre de carmín?
Mejor es que salgamos antes de que amanezca,
antes de que lloremos, viejo Discepolín...

Conozco de tu largo aburrimiento
y comprendo lo que cuesta ser feliz,
y al son de cada tango te presiento
con tu talento enorme y tu nariz,
con tu lágrima amarga y escondida,
con tu careta pálida de clown
y con esa sonrisa entristecida
que florece en verso y en canción.

La gente se te arrima con su montón de penas
y tú las acaricias casi con temblor;
te duele como propia la cicatriz ajena:
aquél no tuvo suerte y ésta no tuvo amor...
La pista se ha poblado al ruido de la orquesta,
se abrazan bajo el foco muñecos de aserrín...
¿No ves que están bailando? ¿No ves que están de fiesta?
Vamos, que todo duele, viejo Discepolín...


Discepolín - Francini - Pontier - Héctor Montes

El poeta Roberto Jorge Santoro, hecho desaparecer por elementos del terrorismo de estado en 1977,  dedicó este poema a Discépolo: 

Enrique Buenos Aires
(a Enrique Santos Discépolo)

Con usted, la ciudad sentía un poco de vergüenza.
Ahora, sin usted, hermano Enrique, Buenos Aires,
de puta nomás, cambió la cara.
llegó como un gorrión 
hizo la cola de la vida
le dieron un modelo de corazón que no se usaba

usted vino
puso el amor de cara a la ventana 
le dio cuerda al asunto de la calle
a dios lo tuvo en jaque con un tango 
le ganó todo el dolor a la baraja

grela la suerte señor
qué palabrero
las mesas de café se niegan a olvidarlo

¿para qué más?
era la desnudez primera 
la mano amarga
la rueda loca 
el desencanto

pidió permiso
pero sacó de prepo a la esperanza de la cucha

y ya hace un tango que quiere volver
su silbido varón que no regresa

el bufoso de la muerte
se lo llevó con miedo al otro barrio

denle paso
que pase su camisa
Enrique fue la mitad de Buenos Aires


Discépolo, sus tangos, el cine, la radio

El "Mordisquito"

jueves, 11 de octubre de 2018

Identidad de género

Han pasado casi cuarenta años (¿se acuerdan?), pero no me digan que no es plenamente actual. Al menos en este país.

Dedicado a todos esos...  indocumentados arreglapatrias y salvamentes que conocemos de sobra.

Fragmento de La Vida de Brian - Monty Python

lunes, 1 de octubre de 2018

In memoriam Charles Aznavour

Que hace una década aseguró J’abdiquerai, pero no lo hizo, nos mintió. No abdicó, simplemente se murió con las botas puestas en plena gira,... a los 94! Descanse Charles Aznavour.

J'abdiquerai (Charles Aznavour) - Charles Aznavour con Chucho Valdés, 2007

La Bohème (Charles Aznavour)

Les comédiens (Charles Aznavour)

Les Émigrants (Charles Aznavour)

martes, 4 de septiembre de 2018

El arrabal del tango/ 31 - Arrabal amargo

Otro tango que iba faltando incomprensiblemente en esta serie. No importa, lo arreglaremos enseguida.

Arrabal amargo fue compuesto de Alfredo Le Pera (letra) y Carlos Gardel (música) para la película Tango bar, dirigida por John Reinhardt en 1935 y producida por la Paramount en sus estudios de Long Island (Nueva York). Gardel encarna en la película a un porteño (Ricardo Fuentes) que se ve obligado a emigrar a Europa debido a la adversidad en el juego, que lo tiene agarrado. Allí conoce a Laura Montalbán (Rosita Moreno), que resulta ser una jugadora profesional vinculada a un fullero (Enrique de Rosas). Fuentes, gracias a un inversionista, consigue abrir en Europa un tango bar y se convierte en la máxima atracción del local. En la película de Reinhardt se le puede ver sobre un escenario decorado al estilo expresionista, que recuerda a las películas del cine mudo alemán.

Gardel registró la canción el 19 de marzo de 1935, con la orquesta de Terig Tucci. Unos meses después, Osvaldo Fresedo grabó una nueva versión con el cantante Roberto Ray.


Arrabal amargo, metido en mi vida,
como la condena de una maldición...!
Tus sombras torturan mis horas sin sueño,
tu noche se encierra en mi corazón...
Con ella a mi lado no vi tus tristezas,
tu barro y miseria... ¡Ella era mi luz!
Y ahora, vencido, arrastro mi alma,
clavado a tus calles igual que a una cruz.

¡Rinconcito arrabalero,
con el toldo de estrellas
de tu patio que quiero...!
Todo, todo se ilumina,
cuando ella vuelve a verme;
y mis viejas madreselvas
están en flor para quererte...
Como una nube que pasa,
mis ensueños se van,..
¡Se van, no vuelven más!

No digas a nadie que ya no me quieres.
Si a mí me preguntan, diré que vendrás.
Y así, cuando vuelvas, mi alma, te juro,
los ojos extraños no se asombrarán.
Verás como todo te esperaba ansioso:
mi blanca casita y el viejo rosal,
Y cómo de nuevo alivia sus penas,
vestido de fiesta, mi viejo arrabal...

Secuencia de la película Tango bar (John Reinhardt), 1935 - Carlos Gardel canta Arrabal amargo


Arrabal amargo - Osvaldo Fresedo y Roberto Ray

domingo, 2 de septiembre de 2018

El arrabal del tango/ 30 - Mi Buenos Aires querido

Estaba faltando clamorosamente este tango en la serie, pero nunca es tarde, de modo que aquí estamos.

Mi Buenos Aires querido fue compuesto por Alfredo Le Pera (letra) y Carlos Gardel (música) expresamente para la película Cuesta abajo, dirigida por Louis Gasnier en los estudios de Long Island (Nueva York) de la Paramount Pictures. La película se estrenó en Buenos Aires el 5 de septiembre de 1934 en el cine Monumental. En ella, además de Gardel, aparece la orquesta de Alberto Catellanos. Para el disco, sin embargo, Gardel estuvo acompañado por la orquesta de Terig Tucci.
De 1934 es también la grabación de Francisco Canaro y su orquesta típica con la voz de Carlos Galán.

El poeta argentino Juan Gelman escribió un tango homónimo en 1962, musicalizado por Juan Carlos Tata Cedrón, que también escucharemos aquí en la voz de Juan Carlos Baglietto.

Fragmento de la película Cuesta abajo (Louis Gasnier), 1934

Mi Buenos Aires querido - Francisco Canaro, con la voz de Carlos Galán, 1934

Mi Buenos Aires querido
cuando yo te vuelva a ver,
no habrá más penas ni olvido.

El farolito de la calle en que nací
fue centinela de mis promesas de amor;
bajo su quieta lucecita yo la vi
a mi pebeta, luminosa como un sol.
Hoy, que la suerte quiere que te vuelva a ver,
ciudad porteña de mi único querer,
y oigo la queja de un bandoneón,
dentro del pecho pide rienda el corazón.

Mi Buenos Aires,
tierra querida,
donde mi vida 
terminaré.
Bajo tu amparo
no hay desengaños,
vuelan los años,
se olvida el dolor...
En caravana
los recuerdos pasan,
con una estela
dulce de emoción.
Quiero que sepas
que al evocarte,
se van las penas
del corazón.

La ventanita de mi calle de arrabal.,
donde sonríe una muchachita en flor,
quiero de nuevo yo volver a contemplar
aquellos ojos que acarician al mirar.
En la cortada más maleva una canción
dice su ruego de coraje y de pasión,
una promesa y un suspirar
borró una lágrima de pena aquel cantar.

Mi Buenos Aires querido,
cuando yo te vuelva a ver,
no habrá más penas ni olvido.

Mi Buenos Aires querido (Juan Gelman), 1962 - Juan Carlos Baglietto

jueves, 16 de agosto de 2018

Aretha Franklin in memoriam


Aretha Franklin, esa chica que no salía desde 1980 de los Estados Unidos (ni falta que le hacía) porque tenía pánico a los aviones, acaba de fallecer a los 76 años. Descanse la reina indiscutible del soul.

Respect (Otis Redding) - Aretha Franklin, 1967

I say a little prayer (Burt Bacharach - Hal David- Aretha Franklin, 1968

Think (Ted White(versión original) - Aretha Franklin, 1968. 
Hay otra versión aquí.

Respect - Aretha Franklin y Otis Redding

El arrabal del tango/ 29 - Malevaje

Malevaje es seguramente uno de los mejores tango-canción que se han escrito. Claro, es que lo escribieron Enrique Santos Discépolo (letra) y Juan de Dios Filiberto (música), casi nadie.
Se estrenó en el teatro Astral, formando parte de un número de la revista Fiesta de Tango, en la voz de Azucena Maizani.
Se dice, se comenta (pero los dioses tangueros son más sabios) que cuando se acercaba el día del estreno la música no estaba terminada. En un momento determinado (la fecha se les venía encima), Discépolo y Maizani decidieron ir a casa de Filiberto, en el barrio de La Boca, para presionarlo y que terminara de una buena vez la música. Tuvieron que esperarlo dos horas, porque había salido, pero al final apareció con la partitura debajo del brazo.
Maizani lo cantó allí mismo, en la calle Magallanes, entre la emoción de los vecinos, que pidieron un bis.
Sin embargo, Malevaje había sido grabado por Azucena Maizani, con el acompañamieto de Enrique Delfino en el piano y Manuel Prada en la guitarra, diez día antes, el 11 de Septiembre de 1928, de modo que la anécdota no debe de ser muy cierta.

Por supuesto el tango fue grabado por todo tipo de cantantes y orquestas:
Francisco Canaro y su orquesta típica, con la voz de Charlo, lo registró el 26 de septiembre de 1929; Ignacio Corsini, con las guitarras de Pagés, Pesoa y Maciel, el 24 de octubre de 1928 y el 8 de marzo de 1929; la orquesta de Francisco Lomuto, con Charlo, el 28 de septiembre de 1928; Rafael Canaro y su orquesta típica, con el cantor Carlos Dante, lo grabaron en España en 1929; Cátulo Castillo y su orquesta típica, con la voz de Roberto Maila, el 23 de enero de 1929; Carlos Gardel, con los guitarristas Barbieri y Aguilar, el 1 de marzo de 1929.
Aparece de manera instrumental, interpretado por la orquesta de Filiberto, en la película Tango!, el primer largometraje sonoro de Argentina, dirigido por Luis José Moglia y estrenado en 1933.

Azucena Maizani, con Enrique Delfino en el piano y Manuel Prada en la guitarra - 1928

Francisco Canaro y su orquesta típica con Charlo - 1928

Ignacio Corsini, con los guitarristas Armando Pagés, Rosendo Pesoa y Enrique Maciel - 1928


Carlos Gardel con las guitarras de Barbieri y Aguilar - 1929

Fragmento de Tango!, primera película sonora argentina, realizada por Luis José Moglia en 1933



¡Decí, por Dios, qué me has dao
que estoy tan cambiao,
no sé más quien soy...!
El malevaje1
extrañao,me mira sin comprender.
Me ve perdiendo el cartel
de guapo2, que ayer
brillaba en la acción.
¡No ves que estoy embretao3,
vencido y maniao4
en tu corazón...!

Te vi pasar, tangueando altanera,
con un compás tan hondo y sensual
que no fue más que verte y perder
la fe, el coraje y el ansia 'e guapear5...
No me has dejao ni el pucho6 en la oreja
de aquel pasao malevo y feroz.
¡Ya no me falta, pa' completar,
más que ir a misa e hincarme a rezar...!

Ayer, de miedo a matar,
en vez de pelear
me puse a correr...
Me vi a la sombra o finao7...
Pensé en no verte y temblé...
¡Si yo, que nunca aflojé,
de noche angustiao
me encierro a llorar...!
¡Decí, por Dios, qué me has dao
que estoy tan cambiao,
no sé más quien soy...!

1 Malevaje: conjunto de malevos. Malevo: hombre valentón y pendenciero.
2 Guapo: compadrito, perdonadivas, pendenciero.
3 Embretar: poner en dificultades o apuros.
4 Maniao: chiflao.
5 Guapear: compadrear.
6 Pucho: Colilla de cigarrillo.
7 Finao: Muerto.

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