Sorprendentes estas declaraciones del cardenal Carlo María Martini sobre los vicios y pecados clericales.
No se sabe a ciencia cierta si hizo estas declaraciones por envidia, o después de haberse tomado un par de 'apellidos', cosa muy común en Italia.
O es tal vez que con 81 años la vida se ve de otra manera y ya no hace falta agradar a nadie?
Cuando la defensa de unos derechos -los de autor en este caso- se convierte en una obsesión, se producen casos y acciones totalmente irracionales.
¿Qué les pasa a estos señores de Promusicae y la Sgae? ¿Han perdido el juicio?
No lo sé, lo que si sé es que perderán uno tras otro la mayoría de los juicios ante los tribunales como sigan empeñados en demandar a diestro y siniestro a todo aquel que se mueva y trabaje, cosa que por otra parte deberían plantearse hacer de una vez: trabajar y no vivir del cuento.
Nota: De nuevo El Incordio da en el clavo sobre esta cuestión.
He de reconocer que gracias a M. Almeida, de Mangas Verdes (blog que leo a menudo últimamente), me he enterado de dos cosas, una buena y otra mala.
La buena es que he oído un músico nuevo para mí, pero que ya llevaba gastado tiempo y fama por ahí.
Un músico canario, José Antonio Ramos, tocador de timple, el instrumento más característico de las Islas Canarias.
La mala: lo acabo de descubrir porque ayer ha muerto a los 39 años, al parecer de un infarto.
Su versatilidad musical y su maestría con el instrumento le permitió acercarse a muchos estilos diferentes de música, como el jazz, el flamenco o la música celta, colaborando con artistas como Kepa Junkera, Rosana, la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria, Los Sabandeños o Pedro Guerra, entre otros.
José Luis Rodríguez Zapatero, Presidente de Gobierno:
"El pesimismo no crea puestos de trabajo"
No señor, no los crea. Y la sonrisa tonta y vacía me temo que tampoco, Sr. Zapatero. ¿Tiene usted alguna idea sobre el asunto? Digo idea, no ocurrencia. Si es así, nos gustaría escucharla.
Todos ustedes conocen el "Mito de la Caverna" de Platón. Si no es así, disimulen y comiencen a leer.
Nosotros, los habitantes de este blog, que somos más chulos que un ocho, nos hemos sacado de la manga un mito "ad hoc": el "Mito de la Taberna", que para el caso es lo mismo o parecido.
En la taberna se habla de todo lo divino y lo humano y se arregla el mundo en dos patadas, de modo que, como buenos tabernícolas, hemos decidido liarnos la manta a la cabeza y echarnos al monte para hacer lo propio. Si a partir de ahora ustedes ven que el mundo no mejora, no nos culpen, nosotros le ponemos el máximo interés y declinamos cualquier responsabilidad.
Una cosa está totalmente prohibida: que abandonen este blog. Hagan el favor, hombre, tampoco cuesta tanto...
P.S.: Esta introducción está llena de tópicos. No es premeditado, es que el prologuista no da para más, qué le vamos a hacer. Si alguien conoce tópicos más originales (toma contradicción), nos lo haga saber, por favor.