Frases del pueblo

Van Morrison - Duets Re-Working The Catalogue (2015)

jueves, 23 de abril de 2015

Tenemos para Rato

La que se ha liado con los más que dudosos asuntos de Rodrigo Rato, oiga, qué fenómeno!. D. Rodrigo, en otros tiempos factotum de la recuperación económica, parece que se ha caído con todo el equipo. Apropiación indebida, administración desleal, falsedad documental, alzamiento de bienes, blanqueo de capitales, fraude fiscal... ¿Alguien da más? La leal oposición (¿?), siempre a la que salta en campo contrario (en el propio dicen no enterarse), está que vive sin vivir en sí y le ha faltado tiempo para exigir al Ministerio de Hacienda que publique urbi et orbe las presuntas triquiñuelas de su antiguo jefe. Lástima que eso sea inconstitucional. 
¿A que se acuerdan de quién promulgó las primeras medidas de amnistía fiscal? Bingo, sí señor, Miguel Boyer (1984) y Carlos Solchaga (1991), en los gobiernos del señor González Márquez.
Dicho esto, que cada palo aguante su vela.

martes, 21 de abril de 2015

Ojo a este muchacho

Benjamin Clementine, la prueba de que se puede seguir haciendo música con sentimiento. Puro soul. No me lo pierdan de vista.

Cornerstone - Benjamin Clementine


Condolence / A Take Away Show - Benjamin Clementine

domingo, 19 de abril de 2015

Canciones fetiche/ 10 - Hotel California - Eagles

Si hay una canción fetiche en América, y aun fuera de ella, es Hotel California, grabada por el grupo californiano Eagles en 1976 como parte integrante de su quinto disco.
Eagles se había formado en 1971, después de que Linda Ronstadt y su entonces manager John Boylan contrataran como músicos de estudio a Don Henley y Glenn Frey. Henley provenía de la banda Shiloh, producida por Kenny Rogers; Frey venía de Michigan, donde había formado Longbranch Pennywhistle. Se unieron a Ronstadt para la gira del verano del 71 y participaron en la grabación de su disco, pero enseguida decidieron crear su propia banda y para ello invitaron a los músicos Bernie Leadon (guitarra, banjo, mandolina), veterano de The Flying Burrito Brothers, y Randy Meisner (bajo), de la banda de Ricky Nelson. A ellos se unieron posteriormente Don Felder (guitarra), Joe Walsh (guitarra y coros) y Timothy B. Schmit (bajo y coros).
Hotel California fue compuesta por Don Felder (música) y Don Henley y Glenn Frey (letra). El batería Don Henley actúa como primera voz y el inolvidable dúo de guitarras está firmado por Don Felder y Joe Walsh, dos virtuosos de ese instrumento. La grabación, producida por Bill Szymeczyk, les llevó ocho meses. Se editó como single en 1977, obteniendo un éxito espectacular. Desde entonces se han vendido en todo el mundo más de 32 millones de copias.

El significado último de la letra ha dado lugar a todo tipo de especulaciones, incluídas las satánicas. Se corrió la especie de que el título “Hotel California” se refería al culto al diablo, pues supuestamente aludía a la dirección donde el famoso satanista Anton Szandor La Vey, que se había proclamado Papa negro, fundó en abril de 1966 la Iglesia de Satán: California Avenue, en San Francisco. Los mismos rumores aseguraban que en ese lugar los integrantes del grupo Eagles habían hecho un pacto con el diablo y, después de realizarlo, habían escrito la canción. En ella, el visitante que llega al misterioso Hotel California es recibido por una mujer, que para algunos es una especie de sacerdotisa satánica. Pero el forastero no ha sido el primero en llegar, ya que escucha unas voces de bienvenida en el pasillo, de los acólitos que forman una especie de misteriosa congregación, misteriosa porque “son prisioneros allí por su propia voluntad”. Más adelante, las mismas voces lo despiertan a medianoche para que participe en una ceremonia. El hombre contempla el ritual de un sacrificio donde se usan “cuchillos de acero”, pero el sacrificio no se consuma porque “no se puede matar a la bestia”. Así que el forastero, impresionado por lo que ha visto, opta por echar a correr para intentar escapar de ese lugar. Sin embargo, el “portero de noche” le dice unas enigmáticas palabras que lo dejan helado: “Usted puede despedirse del hotel, pero nunca podrá abandonarlo”.
En fin, no hagan caso, paranoias. En realidad la canción, ambientada en el mundo de las drogas, alude al espíritu decandente  de los años 70 y al final del "sueño americano". Don Henley lo dejó muy claro:
Este álbum es un álbum conceptual, no podemos negarlo, no tiene lugar en el Lejano Oeste, con vaqueros y demás. Es más urbano esta vez (...) Este año se celebra el bicentenario de los Estados Unidos, ya sabes, el país tiene 200 años, así que pensamos que ya que somos los Eagles y que el águila es nuestro símbolo nacional, estábamos por ello obligados a hacer una mención al bicentenario usando California como un microcosmos del conjunto de Estados Unidos, o del conjunto del mundo, si lo prefieres, e intentar que la gente se levante y diga "Hemos estado bien hasta ahora, durante 200 años, pero vamos a tener que cambiar si vamos a seguir estando por aquí."
Eagles siguen llevando "Hotel California" como canción estrella en sus actuaciones. Podríamos poner mil grabaciones, pero daría igual, todas son básicamente la misma: ni un riff de guitarra diferente, ni un golpe de batería de más, ni una inflexión vocal de Henley distinta...

La foto de portada del álbum corresponde al Beverly Hills Hotel, conocido como Pink Palace. Desde la aparición de la canción el mundo se llenó de Hoteles California. En España hay Hotel California en Salou, Barcelona, Málaga, Madrid, Nerja..., y seguro que en algún otro lugar.

Hotel California - Eagles
Live in Washington, 1977

Hotel California

On a dark desert highway
Cool wind in my hair
The warm smell of colitas
Rising up through the air
Up ahead in the distance
I saw a shimmering light
My head grew heavy and my sight grew dim
I had to stop for the night

There she stood in the doorway
I heard the mission bell
And i was thinking to myself
This could be heaven or this could be hell
Then she lit up a candle
And she showed me the way
There were voices down the corridor
I thought i heard them say

Welcome to the hotel california
Such a lovely place, such a lovely face
There's plenty of room at the hotel california
Any time of year, you can find it here

Her mind is definitely twisted
She's got her mercedes benz
She's got a lotta pretty, pretty boys
That she calls friends
How they dance in the courtyard
Sweet summer sweat
Some dance to remember
Some dance to forget

So i called up the captain
Please bring me my wine
He said we haven't had that spirit here since 1969
And still those voices they're calling from far away
Wake you up in the middle of the night
Just to hear them say

Welcome to the hotel california
Such a lovely place, such a lovely face
They're livin' it up at the hotel california
What a nice surprise, bring your alibis

Mirrors on the ceilling, the pink champaign on ice
And she said we are all just prisoners here of our own device
In the masters chambers they're gathered for the feast
They stab it with their steely knifes but they just can't kill the beast

Last thing i remember, i was runnin' for the door
I had to find the passage back to the place i was before
good night said the night man we are programmed to receive
You can check out anyytime you like, but you can never leave


Hotel California

En una oscura autopista del desierto,
el viento fresco en mi pelo,
el agradable olor de los capullos de "maría"
ascendía por el aire.
Allá en la distancia
vi una luz resplandeciente.
Me pesaba la cabeza y la vista se me hacía borrosa.
Tuve que parar a pasar la noche.

Ella estaba parada en el corredor.
Oí la campana de la msión.
Mientras, yo me preguntaba si aquello podría ser el cielo o el infierno.
Entonces ella prendió una vela
y me indicó la dirección.
Se oían voces por el pasillo.
Creí oírles decir:

Bienvenido al Hotel California.
¡Qué hermoso lugar!, ¡qué hermoso rostro!
Hay sitio de sobra en el Hotel California.
Aquí siempre lo hay, en cualquier época del año.

Es decididamente retorcida.
Tiene un Mercedes Benz
y un montón de chicos guapitos
a los que llama "amigos".
¡Cómo bailan en el patio...!
Dulce sudor de verano.
Unos bailan para recordar,
otros lo hacen para olvidar.

Así que llamé al mozo:
"Por favor, tráigame este vino".
Dijo: "No hemos tenido este licor desde 1969".
Y esas voces seguían oyéndose desde la lejanía.
Te despertaban en medio de la noche
para que les oyeras decir:

Bienvenido al Hotel California.
¡Qué hermoso lugar!, ¡qué hermoso rostro!
¡Vaya juerga se están pegando en el Hotel California!
¡Qué agradable sorpresa! ¡No olviden sus coartadas!

Espejos en el techo, el champán rosa con hielo.
Ella me dijo: "Aquí todos somos presos por propia voluntad".
En las estancias del dueño se estaban reuniendo para la fiesta.
La apuñalaban con sus cuchillos de acero, pero no podían matar a la bestia.

Lo último que recuerdo es que corrí hacia la puerta.
Tenía que hallar el pasadizo al sitio donde había estado antes.
"Buenas noches -dijo el portero de noche-, estamos programados para la recepción.
Usted puede despedirse del hotel, pero nunca podrá abandonarlo".

Traducción de Carlos Martín Medrano

martes, 14 de abril de 2015

Paisaje después de la batalla

O antes (24-M, elecciones municipales y autonómicas, háganse cargo).
Supongo que en todas partes cuecen habas, y que ahora mismo el suelo español (no el pueblo español, no confundamos) está levantado por los cuatro costados o puntos cardinales, pero esto es lo que ocurre en mi pueblo. Obras que se empiezan todas a la vez y a toda prisa y nadie sabe cuándo se acabarán, el que venga detrás que arree. 
Es lo que hay.





Fotografías de Juan Nadie
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Actualización:
18 de junio de 2015: las obras siguen sin acabarse, y en algunos casos están paralizadas sine die.

Por cierto, ganaron las elecciones quienes ya estaban gobernando el Ayuntamiento. No somos más tontos porque no nos entrenamos lo suficiente.

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Nueva actualización:
30 de junio de 2015: Aleluya!, las obras de la calle Julióbriga se han reanudado hoy. Recemos a los dioses para que mañana por la mañana sigan a buen ritmo.

jueves, 9 de abril de 2015

El ministro al que le explotó su propia ley en las narices

Juan Fernando López Aguilar fue ministro del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero desde abril de 2004 a febrero de 2007. Durante ese período perpetró una ley absurda y profundamente injusta. Una de esas leyes que se promulgaban entonces simplemente por intentar quedar como los más guay del universo mundo: la Ley Orgánica 1/2004 o Ley Orgánica contra la Violencia de Género.
Dicho bodrio propugna que la mera presentación de una denuncia por parte de una mujer basta para considerar culpable al denunciado. Éste debe probar su inocencia, algo muy propio de regímenes totalitarios. Pero es que además, la ley olvida flagrantemente a otras víctimas de la violencia doméstica como los niños, los ancianos y los hombres en general. Las amenazas y coacciones son delito cuando la víctima es mujer; si se trata de un hombre, un niño o un anciano, la cosa queda en simple falta.
Esto ha dado lugar a montones de denuncias falsas. En los primeros siete años de aplicación de la ley, los juzgados recibieron más de un millón de denuncias, que dieron lugar a 328.045 sentencias, 207.997 condenatorias (20% aprox.) y 120.048 exculpatorias (12%); 706.568 casos (68%) no llegaron a juzgarse por improcedentes. En siete años, fueron exculpados 826.616 denunciados (aprox. el 80%). Es decir, las denuncias falsas aumentaron exponencialmente, en muchos casos azuzadas por los propios abogados de las denunciantes, para sacar tajada ambos. Pero eso a López Aguilar le importaba muy poco: en julio de 2006 declaraba, con la inteligencia de que suelen hacer gala los ministros, que "ese era un coste asumible".
Bueno, pues resulta que ahora el señor López Aguilar ha sido denunciado por su exmujer e imputado por un delito de violencia de género. El exministro se defiende asegurando que es una denuncia falsa, y poco menos que llama loca a su antigua compañera. Ella asegura que el loco es él.
No sé quién tendrá razón, ni cuál será la verdad, lo dirá la justicia, pero todo esto da lugar a pensar que cuando las cosas serias se hacen a lo loco y con los pies, lo más probable es que se vuelvan en contra.
Seguramente ahora mismo López Aguilar esté meditando si no hubiese sido mejor dedicarse a dibujar caricaturas, que lo hace muy bien, por cierto.

lunes, 6 de abril de 2015

Frases inteligentes/ 24 - Las leyes

Con las leyes pasa como con las salchichas, es mejor no ver cómo se hacen.

Hay tantas leyes que nadie está seguro de no ser colgado.

Si se quisieran estudiar todas las leyes, no habría tiempo material de infringirlas.

Las leyes son como las telas de araña, a través de las cuales pasan libremente las moscas grandes y quedan enredadas las pequeñas.

Las leyes mantienen su crédito no porque sean justas, sino porque son leyes.

Una cosa no es justa por el hecho de ser ley. Debe ser ley porque es justa.
Donde hay fuerza de hecho, se pierde cualquier derecho. 
En cuanto alguien comprende que obedecer leyes injustas es contrario a su dignidad de hombre, ninguna tiranía puede dominarle.
Ganar un proceso es adquirir una gallina y perder una vaca.

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